Mostrando las entradas con la etiqueta videos marihuana. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta videos marihuana. Mostrar todas las entradas

Diferenciar machos y hembras

Cuando la planta ha alcanzado el estado adulto y las horas de luz disminuyen, manifiesta su sexo sacando las primeras flores. Estas flores están situadas siempre en la intersección del tallo principal con cada hoja. En cada intersección salen dos flores, una a cada lado. Son estas flores las que se deben observar para saber lo antes posible el sexo de la planta.

Las primeras preflores aparecen siempre en la punta de la planta, en las partes más nuevas. Cuando estas aparecen podemos considerar que la planta ha alcanzado su estado adulto. En el caso de plantas macho las preflores se manifiestan antes que en plantas hembra. En plantas que proceden de semillas se observan las primeras preflores para detectar los machos y separarlos de las hembras.



Aún cuando se hayan detectado todas las hembras se debe prestar atención a las flores para asegurar que no tengamos alguna planta hermafrodita y prevenir posibles polinizaciones indeseadas.

En el cannabis hay una flor distinta para cada sexo. En un principio un ejemplar macho sólo puede sacar flores macho y un ejemplar hembra sólo puede sacar flores hembra (característica de las plantas dioicas). Pero es posible encontrar ejemplares hermafroditas.

Flor Macho
La flor masculina tiene forma ovalada y un tamaño de 1mm a 3mm. Conforme va creciendo se abre por la punta y aparecen un par de bolstas alargadas de polen. Cuando la planta entra en floración avanzada se forman ramilletes de flores macho.
Cuando las flores son pequeñas a veces es difícil distinguirlas de la flor hembra. Para evitar confusiones es recomendable esperar a que las flores se formen hasta que se reconozca claramente el sexo de la planta.
Las plantas macho se suelen manifestar una o dos semanas antes que las hembras, en caso de plantas con genéticas parecidas.Desde que aparecen las primeras flores macho hasta que están maduras (y sueltan el primer polen) suelen transcurrir entre una y tres semanas.


Al sacudirse la planta sale de las bolsitas gran cantidad de polen, que es arrastrado por el viento y al entrar en contacto con una flor hembra, la fecunda. Sólo se fecundan las flores que han entrado en contacto con polen, no el resto, pero es muy probable que si hay una planta hembra cerca (a pocos metros) de un macho se fecunden todas las flores. Cuanto mayor sea la distancia de una hembra a un macho menos flores serán fecundadas, llegando a un alcance de kilómetos.

La flor macho no contiene sustancias psicoactivas, sólo polen. No debe confundirse este polen con el hachís denominado polen. El polen de hachís se trata de tricomas sueltos, es decir, no prensados, extraidos de los cogollos de las hembras.

Flor hembra
La flor hembra consta de dos pelos blancos (a veces de color rosado) denominados pistilos que estan envueltos en la base parcialmene por el cáliz. El cáliz (de color verde) suele estar recubierto de tricomas (resina) y su función es la de albergar una futura semilla. Cuando la planta entra en floración avanzada los brotes se recubren de montones de flores hembra y forman lo que se denomina el cogollo.



Los tricomas tienen supuestamente la función de proteger la propia flor del exterior, por ejemplo de los rayos ultravioleta, de los hongos o de las plagas. Conforme la floración va en aumento el número de tricomas aumenta y los pistilos se vuelven oscuros, perdiendo su fertilidad.

Si los pistilos captaron granitos de polen, el cáliz comenzará a engordarse. La formación de la semilla requiere de más absorción de nutrientes del suelo y de consumo de energía por parte de la planta, lo que hace que se vea disminuida la creación de nuevas flores y de tricomas, disminuyendo la producción y la calidad.

En caso de que se desee producir semillas, las flores deben ser fecundadas cuando las cogollos estén repletos de pistilos frescos, durante la cuarta y quinta semana en variedades índicas, y alrededor de la séptima y octava semana en variedades sativas.

Más información en:

Insectos en la planta de marihuana

Existen multitud de plagas de insectos que afectan al cannabis. Las plagas suelen aparecer tarde o temprano si no se toman precauciones. Para combatir las plagas es importante detectar su invasión lo antes posible, sobre todo antes de que la plaga haya infectado todo el cultivo. Si no somos precavidos nos podemos encontrar con plantas que no tienen una plaga sino varias y diferentes. En infecciones múltiples puede que sea necesario no sólo erradicar las plagas sino también una limpieza de hojas, tallos y cogollos, lo cual suele ser bastante engorroso. Para limpiar la planta va bien un pulverizador de agua graduado para que salga el chorro de concentrado y salga el agua con fuerza suficiente que haga salir despedidos a los bichos muertos.




Para combatir las plagas existen varias vías:

-Pulverizar con insecticidas que actúan por contacto: la plaga muere al entrar en contacto con la solución pulverizada, siendo necesario rociar todas las partes de la planta para erradicar la plaga (sobre todo por debajo de las hojas). Es la forma más habitual de combatir las plagas, siendo una de las menos efectivas, ya que es imposible rociar al 100% cualquier planta con unas dimensiones mínimas. Si la planta es pequeña, en vez de pulverizar se puede llenar un cubo de agua con el producto disuelto, y se sumergen las plantitas en el líquido hasta la base del tallo, siendo este tratamiento muy efectivo. Al utilizar insecticidas de contacto se deben aplicar siempre durante el ciclo de oscuridad, ya que de hacerlo durante el ciclo diurno las hojas seguramente se quemarían.

-Pulverizar con insecticidas sistémicos: Son insecticidas a base de productos tóxicos que son absorbidos por las hojas o por las raíces (según el producto) llegando a toda las partes de la planta, de forma que la plaga muere al ingerir la savia. Suelen ser químicos y por tanto no gozan de mucha fama, pero son muy efectivos. El aceite de Neem es un insecticida sistémico realizado a base de extractos naturales (del árbol de Neem), de reconocida fama contra muchas plagas. No es recomendable su uso ya que nadie garantiza que no queden residuos tras la cosecha.



-Control biológico: se trata de utilizar depredadores naturales para combatir las plagas. Existen empresas que comercializan ya todo tipo de depredadores para cualquier plaga, aunque a un coste algo elevado. Son muy efectivos, aunque una vez la plaga ha sido eliminada los depredadores pueden desaparecer, remitiendo tarde o temprano la plaga original. Una posible vía del futuro podría ser adquirir directamente de la naturaleza los depredadores.

Al usar insecticidas es obligatorio leer detenidamente las instrucciones para obtener información acerca de las precauciones que debemos tomar para su uso. Las dosis siempre vienen indicadas en las especificaciones. Es conveniente respetar las indicaciones, y sólo aumentar la dosis progresivamente, en caso de que en la aplicación anterior la dosis no haya tenido efecto. Es mejor utilizar agua con una EC baja, si puede ser agua destilada, mejor. El PH del agua es importante para algunos productos, como la rotenona.
Cuando rociamos la planta con cualquier producto se debe tener siempre en cuenta que los plazos de seguridad que se indica en las especificaciones. Tenemos información de que se puede comer una manzana rociada con ciertos fungicidas, pero no sabemos nada de lo que ocurre cuando se fuma un cogollo rociado con cualquier fungicida. Por eso es recomendable siempre respetar sobradamente los plazos de seguridad.
Más información en:

Cuidar la planta de marihuana

Una vez han brotado las semillas son puestas en los tiestos definitivos bajo un régimen de un mínimo de 18 horas de luz. Este régimen puede ser continuo (24 horas de luz). En la primera fase sería conveniente usar un montaje de luz fluorescente (color 33) o alejarlos más de lo normal de la luz de sodio, aunque eso provocará que se espiguen excesivamente. Se recomienda iniciar el proceso con el montaje de dos o tres tubos fluorescentes de 120 cm (que luego nos serviránn para la fase de clonación) y aguantar hasta que los brotes midan unos centímetros (5-10 cm) y luego trasplantarlos a las macetas definitivas bajo la luz de sodio. Así al evitar el espigamiento que produce la luz de sodio ganamos unos centímetros vitales.


Si los brotes se espigan mucho puede que necesiten un apoyo tipo alambre o similar para que se aguanten derechos. Es conveniente que reciban el régimen continuo de luz (o un mínimo de 18 horas) desde el momento en que brotan, incluso es mejor poner el algodón, o los botes de tierra bajo la luz nada más enterrar la semilla pues la falta de luz podría provocar una excesiva humedad y facilitar la formación de hongos. Una vez están las plantas a 24 horas de luz en los recipientes definitivos las haremos crecer hasta una altura de entre 20 cm la más baja y 38 cm la más alta.

El riego se hará según las necesidades y condiciones del ambiente creado. Dado que la mezcla está suficientemente nutrida no será aconsejable abonar hasta que tengan una buena altura y puede que no sea necesario, ya que si la mezcla está bien hecha, soportará toda esta primera fase del proceso. Sólo se debe abonar si se observa que las plantas palidecen o pierden vigor.



No es necesario durante esta fase del proceso más cuidados que el suministro de agua, la vigilancia de la altura de las luces y el giro las plantas sobre sí mismas periódicamente así como la sucesiva colocación de las que más crecen en los lados. Conviene que el jardín sea lo más uniforme posible. Cuando todas las plantas tengan las alturas deseadas (20-38 cm), será el momento de cambiar el régimen de luz (12 horas de luz-12 horas de oscuridad) lo que las forzará a florecer. Se deben cortar esquejes antes de pasar a la fase de floración si se desea perpetuar el sistema.

El simple hecho de conectar la luz a un temporizador a 12 horas provocará la fase de floración. Será muy importante que el periodo nocturno sea totalmente oscuro, por lo que se tendrá que comprobar que no haya rendijas por las que se cuele la luz desde el exterior si ésta existiera.

El uso de ventiladores, primordial durante el crecimiento, no será necesario durante la noche a no ser que la humedad sea excesiva. Tampoco es aconsejable conectar el ventilador interior hasta que los brotes no midan unos centímetros (o no enfocarlo directamente). Los extractores que aportan aire fresco y extraen el olor, deben funcionar siempre que las luces estén encendidas y a libre elección durante la noche.

Más información en: