Sustratos orgánicos e inorgánicos

Como substrato se entiende el medio donde las raíces se van a desarrollar, con tal de obtener los nutrientes. Existen dos grupos de substratos: los orgánicos y los inorganicos.

La principal característica de los substratos orgánicos es que contienen humus, una substancia generada por microorganismos al descomponer la materia orgánica. Los microorganismos que contiene (algas, hongos, bacterias y actinomicetos) descomponen la materia orgánica liberando nutrientes, intervienen en la formación del humus y fijan nitrógeno atmosférico en el suelo.



En los substratos orgánicos no es posible mantener un control absoluto sobre los nutrientes. Gran parte de los nutrientes son proporcionados gracias a la accion de los diversos microorganismos que habitan el suelo. Pero la vida de los microorganismos es muy susceptible a cambios en las variables del entorno, como son el PH, la EC (concentración de sales), la temperatura y la oxigenación del substrato. Eso significa que una alteración de una de estas variables provocará probablemente una disminución de los nutrientes de los que dispondrá la planta, sin que el cultivador pueda remediar la situación fácilmente. Eso no ocurre en los substratos inorgánicos, donde los nutrientes disponibles para la planta han sido previamente dosificados por el cultivador, que tiene siempre la certeza de que los nutrientes serán asimilados. Por tanto los cultivos orgánicos pueden dar bastantes quebraderos de cabeza si no se controlan mínimamente todas las variables durante la vida de la planta.

Los substratos inorganicos no contienen humus ni nutrientes ni vida, pero los más utilizados se caracterizan por tener una muy buena oxigenación y por tener un PH muy estable. El substrato se introduce en unos contenedores, donde crecen las raíces; los nutrientes se proporcionan mediante el agua de riego, y el agua sobrante circula por un desagüe que tienen todos los contenedores, de forma que los nutrientes sobrantes son arrastrados en cada riego. El agua de riego se almacena en un depósito, y es renovada periódicamente para poder ajustar exactamente las dosis de nutrientes y el nivel de PH. Es lo que se denomina cultivo hidropónico. Los substratos inorgánicos se hicieron famosos en el mundo de la agricultura debido a los grandes rendimientos que se obtienen. Son substratos que al tener un PH estable los nutrientes son fácilmente asimilables por la planta, y al tener una buena oxigenación permite el rápido desarrollo de las raíces. Ademas son medios estériles, por lo que los problemas de parásitos en el substrato son prácticamente inexistentes.

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