Tipos de bombillas y lámparas

Las bombillas más utilizadas para el cultivo de plantas son las de halogenuros metálicos (HM), en inglés Metal Halide (MH) y las de Alta Presión de Sodio (APS), en inglés High Pressure Sodium (HPS). Estas bombillas son las utilizadas típicamente en el alumbrado de carreteras por se las más eficientes en cuanto a iluminación. Lo más normal es adquirirlas en un growshop o en una tienda especializada en iluminación y electricidad. Existen varias marcas que tienen este tipo de bombillas, por ejemplo Phillips o Sylvania. Los modelos más famosos son los Philips, sobre todo los modelos Son-T-Agro y Son-T-Plus en HPS, y en HM está el modelo HPI-T. Las potencias típicas de estas lámparas son 250W, 400W, 600W y 1000W.



Este tipo de lámparas son muy eficientes aportando luz, pero su eficiencia disminuye con las horas de utilización. La duración depende del modelo, oscilando alrededor de las 10.000 horas. Las lámparas HPS emiten gran potencia de luz en una banda entorno al naranja (color típico que desprende el sodio), aunque los últimos modelos han sido perfeccionados y emiten también un plus de 50W en la banda de los azules y ultravioletas. Estas lámparas van bien tanto para crecer como para florecer.

Las lámparas de HM emiten la mayor parte de potencia en los azules y ultravioleta. Se utiliza normalmente para salas de crecimiento, aunque pueden utilizarse para combinar con lámparas HPS para obtener una luz ideal. Todos los modelos de lámparas HPS y MH necesitan un circuito que transforma la corriente de la red doméstica de 220V a una corriente apropiada para la lámpara (que es de bajo voltaje y alta intensidad).

Así, un sistema de iluminación HPS se compone de la lámpara HPS, el portalámparas, un reflector, más el circuito adaptador. El conjunto de estos tres componentes se denomina comercialmente Kit de Iluminación. Actualmente se puede conseguir todo el kit a muy buen precio en los growshops.

Otro sistema de iluminación aparte son los fluorescentes, proporcionan una iluminación muy apropiada para la fase de crecimiento y sobre todo en la fase de enraizamiento. Las dos características principales que tienen los florescentes es que no desprenden apenas calor y que reparten muy bien la luz, debido principalmente a que la luz se emite en toda una línea. Esto permite que se puedan situar muy cerca de la planta, a pocos centímetros.