Thrips

Se trata de unos insectos muy pequeños, alargados, de 2 a 3 mm de longitud, y muy estrechos. Son de un color claro, desde blanco hasta marrón. Se mueven rápidamente, saltando, camuflándose en las venas de las hojas, y escondiéndose debajo de las hojas si se les intenta tocar. Se alimentan chupando la savia de las hojas, dejando manchas alargadas blancas de varios milímetros de longitud, rodeadas de manchitas redondas de color negro (sus excrementos). En las fotos, daños típicos  causados por los thrips.



Los thrips son peligrosos para plantas recién nacidas. Al atacar las primeras hojas la plantita ve reducidas considerablemente sus capacidades para extraer energía de ellas; el crecimiento de estas plantas es lento. Al ser bichos muy pequeños y con mucha movilidad son difíciles de exterminar manualmente. Es necesario el uso de insectcidas de contacto para su erradicación. Es importante pulverizar bien todas las hojas hasta que queden completamente mojadas, sinó correremos el peligro de que algunos trips sobrevivan y formen una nueva colonia. Si la plaga es numerosa será conveniente volver a aplicar el insecticida al cabo de dos o tres días.



La plaga de thrips no suele ser tan destructiva y difícil como la plaga de ácaros, si se utiliza el producto adecuado para combatirlos. No existen muchos insecticidas específicos para los thrips, pero existen insecticidas generales que los combaten. Entre ellos está la piretrina como el más recomendable. Si estos productos no funcionan será necesario el uso de insecticidas químicos para frutales, que son más efectivos, pero siempre limitando su uso a la fase de crecimiento. Nunca se deben utilzar productos químicos en fase de floración avanzada para combatir thrips, ya que es mucho mejor frenar su avance con insecticidas a base de jabón hasta que la planta termine.

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