Manicurado de la marihuana

El manicurado consiste en dejar limpio el cogollo de hojas, cortándolas, con cuidado, mediante unas tijeras. Los cogollos tienen mejor sabor si se fuman sin hojas. Para conservar intactos los cogollos es mejor manicurarlos antes de que se sequen completamente, cuando estan muy secos se desprende mucha resina. Es útil manicurar sobre un recipiente, para que caigan tanto las hojas que cortamos y a la vez la resina que se pueda desprender.

Las plantas serán despojadas de las hojas grandes que queden, y se manicura con tijeras las puntas de las hojas medianas y pequeñas que sobresalgan de los cogollos y que se aprecie que no estén recubiertas de glándulas de resina. Los cogollos tienen que ser tratados con sumo cuidado, hay que evitar tocarlos con los dedos, pues reventaríamos glándulas de resina malogrando la buena conservación de ésta.

Maneja la planta por el tallo al hacerle la manicura. Se puede poner a secar la planta entera ya manicurada, las ramas sueltas o los cogollos ya separados. La resina que contienen las glándulas sólo se perderá si ésta se rompe por un mal trato, por tanto es absurdo colgar la planta por la raíz o hervirla como se hacia antaño.



Es posible que los cogollos se sequen mejor si no se manicura hasta antes de fumar, sobre todo en climas donde la humedad del aire es alta, como ocurre en climas de la costa. Las hojas juegan un papel importante en el secado, parece que influyen en el transpiración de la humedad del cogollo hacia el exterior. Los restos del manicurado pueden ser aprovechados para hacer hachis, o para cocinar. Las tijeras se untarán de resina durante el manicurado, formando una capa de hachís negro. Es un buen hachís para fumar, aunque si se fuma sin curarlo el efecto será muy corporal, siendo más propenso a generar ansiedad. Es útil fumar este hachís para distinguir los efectos del hachís curado y sin curar.

Uno de los grandes dilemas del cultivo de cannabis es el cuándo se deben cortar las plantas para su posterior secado. Existen varios métodos para determinar el moménto óptimo de cosecha.

El primero consiste en observar el color de la cabeza de los tricomas (resina) mediante una lupa de 20x.  Cuando aún es temprano para cosechar el color es transparente. Cuando se acerca el momento de la cosecha el color de los tricomas se vuelve translúcido. En el momento óptimo para la cosecha el color de los primeros tricomas se vuelve ámbar. Para observar el color de los tricomas deberemos utilizar una lupa de unos 20 aumentos o más. Teóricamente cuando los tricomas se vuelven de color ámbar el nivel de THC en los tricomas es máximo. A partir de entonces el THC se descompone en otra sustancia denominada CBN.



El segundo método consiste en observar los pistilos de los cogollos. Cuando el 50% de los pistilos ya están marchitos podemos cosechar. La regla del 50% no es estricta, muchos cultivadores prefieren esperar a que la mayoría de los pistilos estén marchitos. La importancia de cosechar en el momento óptimo viene de que la cantidad de THC presente en los cogollos depende del grado de madurez. El THC es la substancia principal del cannabis y la máxcima responsable del estado de psicoactividad en el cerebro, pero también influyen otras substancias presentes en el cannabis.

El primer método fue diseñado para lograr cosechar cuando la presencia de THC es máxima. Los tricomas no sólo contienen THC sinó que contienen muchas substancias que también son importantes. Las dos más conocidas son el CBD (cannabidiol) y el CBN (cannabinol). Cuando la hierba está fresca, antes de secar, el THC, CBD y CBN no están presentes en su forma activa (activa para el cerebro), sinó que están en forma de ácido. Al secarse la marihuana los ácidos de THC CBD, CBN y el resto de substancias presentes se transforman en versiones activas para el cerebro. El paso de ácido de THC a THC se produce durante todo el proceso de secado y curado, gracias a la acción del oxígeno. Aún después de estar seca la hierba no ha alcanzado el nivel máximo de THC, sino que es necesario un proceso de almacenaje (curado) para elevar la cantidad de THC hasta niveles máximos.



Cuando ya se tiene experiencia con la cosecha quizás no sea necesario llevar a cabo ninguno de los dos métodos. A simple vista sabremos el momento óptimo de la cosecha. No sólo el aspecto de los pistilos y los tricomas nos puede indicar el momento de cosecha sinó que también aspecto del cogollo en general. Los cogollos son impresionantes cuando los cálices están  inflados. El tamaño de los cálices depende mucho de la genética, pero cuando los pistilos están marchitos casi al 100% es cuando los cálices son más gordos.

Las plantas cuando maduran se cortan por su base, o se cortan las ramas principales por separado. Algunos cortan primero las colas de la punta principal y ramas principales y dejan que el resto de la planta acabe de madurar. Es aconsejable cortarlas durante la noche, ya que así puede aprovechar la luz del día para seguir madurando.

Las plantas serán despojadas de las hojas grandes que queden, y se manicura con tijeras las puntas de las hojas medianas y pequeñas que sobresalgan de los cogollos y que se aprecie que no estén recubiertas de glándulas de resina. Los cogollos tienen que ser tratados con sumo cuidado, hay que evitar tocarlos con los dedos, pues reventaríamos glándulas de resina malogrando la buena conservación de ésta.

Maneja la planta por el tallo al hacerle la manicura. Se puede poner a secar la planta entera ya manicurada, las ramas sueltas o los cogollos ya separados. La resina que contienen las glándulas sólo se perderá si ésta se rompe por un mal trato, por tanto es absurdo colgar la planta por la raíz o hervirla como se hacia antaño.

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