Nutrientes para la marihuana

Por nutrientes consideramos las sustancias que la planta absorbe de la tierra o del agua para llevar a cabo los procesos que se desenvuelven en la planta. Se dividen en tres grupos: Nutrientes primarios o macronutrientes, nutrientes secundarios y oligoelementos o microelementos. Los macronutrientes son los elementos que la planta necesita en grandes cantidades. Los nutrientes secundarios son los elementos que la planta absorbe de forma moderada. Los micronutrientes son absorbidos por la planta en cantidades ínfimas, aunque son necesarios, y los substratos raramente los contienen en cantidad suficiente.



La observación de la evolución de las partes de una planta nos proporciona información acerca de cómo se estan desenvolviendo los procesos que lleva a cabo la planta, y si la planta tiene carencias de algún nutriente en particular. Debemos observar periódicamente el color, tamaño y forma de las hojas, tallos y flores para comprobar si la planta se desarrolla de forma correcta.

Las anomalías en el desarrollo de la planta y las carencias de nutrientes pueden ser debidas a varias causas: hongos, parásitos, falta de oxígeno y CO2 (falta de ventilación), falta de nutrientes en el substrato, substrato inadecuado (PH incorrecto). Frecuentemente el orígen de las anomalías que puede sufrir una planta es confuso, ya que los síntomas que muestra la planta ante las causa mencionadas son los mismos o muy parecidos. Un ejemplo simple es el de un parásito que ataca las raíces provocando que la planta deje de recibir agua y mostrando los típicos síntomas de falta de agua; en un principio el cultivador puede pensar que la planta requiere agua, cuando el verdadero orígen no está en el agua sinó en un parásito.



Otro ejemplo: cuando la planta recibe luz insuficiente desarrolla troncos delgados y pocas hojas, debido probablemente a que no recibe suficiente luz para procesar los macronutrientes, pero los síntomas son los mismos cuando la planta no encuentra macronutrientes suficientes en el substrato. Otro ejemplo son los hongos que afectan a las hojas, estos muy amenudo producen daños en las hojas, y se confunden fácilmente con carencias de nutrientes, muy probablemente debido a que el hongo impide que tales nutrientes sean procesados. Debemos comprobar siempre antes de diagnosticar una carencia de un nutriente que ningun hongo ni plaga está afectando a la planta.