Luz artificial

Cuando lo que se intenta es imitar la luz del sol para cultivar en interior o invernaderos se debe tener en cuenta que el espectro de luz depende del tipo de lámpara utilizado. El espectro indica la potencia de luz que hay en las distintas frecuencias (frecuencias visibles, ultravioletas e infrarrojas).

Las lámparas domésticas (bombillas, lámparas halógenas) han sido diseñadas para emitir el máximo de potencia en las frecuencias visibles para el ojo humano. Las lámparas para el cultivo son las que se utilizan en el alumbrado de carreteras, que fueron diseñadas para emitir la máxima luz con el menor consumo posible, siendo por tanto las más eficientes en cuanto a iluminación. Las lámparas para el alumbrado de carreteras no sirven para la iluminación doméstica debido a que cuando se encienden tardan unos minutos en emitir la máxima potencia.



De las lámparas domésticas, la única que puede servirnos para cultivar son los fluorescentes. Algunos fluorescentes emiten también luz ultravioleta, consumen poco y no generan calor. Se requiere una buena instalación, ya que se necesitan bastantes fluorescentes por metro cuadrado.


Las lámparas adecuadas para el cultivo se venden en tiendas especializadas para el cultivo, como los growshops, donde salen bastante bien de precio. También las venden en tiendas de electrónica pero los precios suelen ser más elevados y no siempre se encuentran los reflectores adecuados.