Tipos de síntomas de la planta

En el primer grupo están los síntomas leves, del tipo amarilleamiento u oscurecimiento de las hojas, curvatura de las hojas; son síntomas que pueden desaparecer si se soluciona la anomalía con tiempo; son síntomas que progresan lentamente, tardando semanas en mostrarse síntomas más graves. Estos síntomas se deben a desórdenes nutricionales que traen pocas complicaciones. Suelen deberse a leves carencias de algun nutriente. Estos síntomas pueden confundirse con hongos, aunque hay que saber que los hongos se desarrollan muchas veces rápidamente y contagian fácilmente a otras plantas los síntomas observados. Cuando se produzcan síntomas leves se debe buscar la causa en algún mal menor, probablemente sea que hemos abonado poco con algún macroelemento, también es posible que no hayamos añadido suficientes oligoelementos, y por último podría ser que el tamaño de la maceta no es suficiente de acuerdo con el tamaño de la planta.



En el segundo grupo están los síntomas graves, irreversibles, que incluyen hojas quemadas, o con manchas marrones, manchas oscuras, bordes de hojas quemadas, y en los peores casos las hojas se caen o desfallecen; son síntomas que progresan rápidamente, en pocas semanas o días las hojas se caen. Estos síntomas indican que se ha producido algún cambio radical en las condiciones en las que se encuentra la planta. Puede deberse a una deficiencia que se lleva prolongando demasiado tiempo, o que debido a un cambio brusco de una condición ambiental.

Por ejemplo: las hojas se retuercen y caen, debido a que se ha sobrepasado exageradamente la dosis de abono en el último riego; en este caso la salinidad del suelo aumenta bruscamente y las raíces son dañadas, eso se traduce en falta de agua en las hojas y éstas se deshidratan, acabando por quemarse.

Un cambio brusco de PH en el último riego que se ha realizado; si regamos siempre con agua a un PH de por ejemplo 5.5 y al cabo de 2 meses hacemos un riego con PH de 8, las raíces también se ven afectadas, produciéndose en este caso un bloqueo de varios nutrientes en el suelo, siendo una combinación de varios síntomas leves que degenera en síntomas graves. Cuando se procucen síntomas graves hemos de prestar atención a cambios bruscos de algún factor que puedan haberse producido; esto no sólo incluiría desórdenes de PH o de EC, sinó también desordenes en la temperatura ambiente, en la humedad ambiental, niveles de CO2 (debido a falta de ventilación). Aparte de que puede deberse a cambios bruscos también puede deberse a la aparición de hongos o alguna plaga feroz.



Los síntomas graves no son debidos normalmente a que falta algún nutriente en el suelo, sino que son debidos a causas mayores, normalmente debido a errores humanos, plagas y hongos. Cuando se producen síntomas graves muchas veces existe la duda de si el orígen esta en que la planta necesita más nutrientes o si la planta está infectada por un hongo. En tal caso es recomendable utilizar en primer lugar un fungicida de amplio espectro y posteriormente proporcionar los nutrientes que se sospecha que pueden faltar. Si los daños han reducido las hojas considerablemente deberemos tener en cuenta que la cantidad de nutrientes que la planta necesita no es tan elevada y la las dosis de fertilizante necesarias serán menores.

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