Luz del sol

Para el cultivo de cannabis debemos saber que es importante que el emplazamiento donde esté el cultivo debe estar soleado. Los emplazamientos soleados son los que no tienen obstáculos a su alrededor que tapen la luz del sol. Cuando se planta en un espacio abierto, plano, donde no hay impedimientos para la luz, entonces la planta recibe el máximo de horas de luz. En estas condiciones se llega, por ejemplo, a tener 14 horas de luz directo en Junio. Esto se consigue cuando se planta en superfícies abiertas, como en los campos de cultivo. La forma que adquieren las plantas cuando están cultivadas así es muy diferente a la que toma la planta cuando ha crecido en espacios donde había impedimientos para la luz. Plantas con mucha luz en espacios abiertos crecerán con forma de enormes pelotas.

En emplazamientos donde la planta crece cerca de árboles, muros o cualquier obstáculo que impida el paso de la luz , la planta tenderá a desarrollar formas alargadas, para tratar de sortear el obstáculo. Hay que saber que los obstáculos que taparán la luz a nuestro cultivo son los que están situados al sur de nuestra plantación. Por ejemplo, si cultivamos en la cara norte de una montaña, en el cultivo tendremos como obstáculo la propia montaña, cuya punta estará situada al sur de nuestro cultivo. Deberemos escoger la cara sur de la casa cuando cultivamos en balcones o terrazas. Si cultivamos en la cara este o oeste deberemos asumir que las plantas recibirán sólo la salida o la puesta del sol, respectivamente.

La calidad y la producción de cogollos depende de la cantidad de luz que reciba la planta. A partir de unas cinco horas de luz directa obtenemos cosechas de buena calidad. Cuando el número de horas es mayor se obtienen grandes producciones de buena calidad.

Cuando se cultiva en invierno, haciendo florecer las plantas durante los meses de marzo y abril, las horas de luz serán probablemente menos que las que habrá en verano, además de que en estos meses los cielos tapados son más frecuentes, pero aún así se obtienen cosechas de excelente calidad; esto es debido a que aunque haya menos luz, su intensidad es mayor, debido a que la tierra está más cerca del sol durante en estos meses que en agosto. Por esta razón se obtienen buenas cosechas en invernaderos, aunque gran parte de la luz no atraviese los plásticos.