Microelementos: El Hierro

El hierro es uno de los oligoelementos que suele presentar más problemas en el cultivo de cualquier planta. Los síntomas no son difíciles de apreciar. Es un elemento de movilidad baja.

Con la ausencia de hierro, las hojas se vuelven cada vez más pálidas, y el crecimiento de la planta se ralentiza bastante.
Para distinguir bien una carencia de hierro nos hemos de fijar si el color pálido empieza por la punta o por la base de las hojas. Si empieza por la base y las venas intervenales de las hojas son la última parte de la planta en amarillear entonces se trata de carencias de hierro; en otro caso se deberán consultar otras carencias o enfermedades tipo fúngicas o virales. No se debe confundir con carencias de nitrógeno, en el caso del nitrógeno la clorosis aparece en toda la hoja, uniformemente. Además las carencias de hierro empiezan siempre en las hojas más nuevas.



Un desajuste en el PH del substrato, muy ácido o muy alcalino, impedirá que las raíces puedan absorber el hierro, aunque esté disponible. Es importante medir el PH del substrato si aparecen carencias de hierro muy marcadas; en estos casos la deficiencia se debe a una equivocación en la elección del substrato, o a que el PH ha sido muy mal ajustado durante los últimos riegos, o a un exceso de fertilizante.

En buenos substratos las carencias de hierro nunca aparecerán bruscamente, sinó que aparecerán progresivamente en las hojas más nuevas cuando la planta lleve más de un mes en el mismo substrato; si se aportan oligoelementos a partir del primer mes nunca deberían aparecer deficiencias de hierro. Si el substrato es excelente las deficiencias pueden tardar dos meses en aparecer

Si se suministran oligoelementos periódicamente, con un fertilizante que los contenga en porcentajes significativos (desde 0.1% hasta 5%) no se tendrán nunca carencias de hierro. No es necesario aportar hierro desde el principio, es mejor esperar a que la planta muestre las primeras carencias en oligoelementos, es decir, cuando los peciolos se vuelven rojos.



Las carencias suelen aparecer antes de florecer, debido al rápido crecimiento que lleva a cabo la planta durante esta fase; también aparece durante la fase de crecimiento, si el desarrollo de la planta es muy vigoroso, en este caso la aportación de nitrógeno y hierro (y en general todos los oligoelementos) debe ser prácticamente constante para que no aparezcan síntomas de carencias.

Los excesos de hierro no son comunes, pero se sabe que impiden la correcta absorción del fósforo, por tanto no se debe abusar cuando se proporcionan oligoelementos.