Nutrientes secundarios: Calcio

El calcio interviene un bastantes procesos de la planta, está íntimamente relacionado con las células, las raíces, la asimilación de nutrientes. Si la planta no encuentra suficiente calcio el crecimiento se ralentiza y la floración es escasa. El agua corriente española acostumbra a tener bastante calcio (cal) y, a pesar de que el cannabis consume grandes cantidades de calcio, se acumula en el substrato, aumentando el PH e interfiriendo en la asimilación de otros nutrientes (por ejemplo el fósforo y el magnesio). Las aguas más cargadas de calcio suelen ser las procedentes de zonas urbanas. El suelo español contiene cantidades suficientes de calcio, en algunos casos demasiado. A no ser que se riegue únicamente con agua destilada y el substrato no contenga calcio, es posible que se presente alguna carencia de este tipo. Si se riega con agua del grifo lo normal es que se acumule calcio en el substrato, incrustándose en las paredes de la maceta formando manchas blancas.



Las carencias de calcio impiden que las raíces se desarrollen,  provocan clorosis en las hojas más jóvenes y detienen el crecimiento.Se producen sobre todo si el substrato no contiene calcio. También se suelen producir cuando se riega con abundante agua destilada o cualquier agua descalcificada. Los preparados de tierra comerciales contienen bastante calcio, aunque suelen llevar el justo, ya que los fabricantes de substrato calculan siempre que el agua de riego que se va a utilizar contendrá calcio en exceso. Los fertilizantes comerciales tampoco suelen contener suficiente calcio por esta razón. Otra posible causa de carencia de calcio se produce cuando el PH del substrato es demasiado ácido, y también cuando el substrato contiene demasiado sodio.

Si se utiliza agua del grifo para regar podemos olvidarnos de las carencias de calcio, aunque deberemos prestar atención a que el calcio y demás sales no se acumulan en el substrato. Si utilizamos agua descalcificada, destilada, osmotizada o de lluvia, conviene añadir un mínimo del 20% de agua corriente, y así evitar con toda seguridad posibles carencias de calcio. En caso de que se produjeran carencias, una buena fuente de calcio es el yeso.

Regar con agua descalcificada es todo un lujo para las plantas, pero se debe proporcionar calcio de alguna forma, y ni el substrato ni los fertilizantes comerciales contienen calcio suficiente. Es conveniente mezclar un 20% de agua del grifo al agua descalcificada para evitar carencias. Cuando se utiliza agua del grifo se debe comprobar el nivel de PH y rectificarlo, ya que el agua corriente tiene PH alto debido al exceso de calcio.

El exceso de calcio es bastante común pero difícil de detectar a simple vista. El riego con agua corriente es su principal causa, debido a que contiene demasiado calcio. Afecta sobre todo en cultivos con macetas, donde el calcio sobrante se acumula en cada riego. Los excesos de calcio en el substrato elevan el PH y la EC, bloqueandose la disponibilidad de otros nutrientes, concretamente potasio, hierro, cinc, cobre y fósforo. Cuando el agua de riego contiene excesivo calcio, para evitar que se acumule, se debe lavar la tierra antes de la floración, posteriormente realizar un trasplante, y al final de la floración volver a lavar la tierra.