Microelementos

Son elementos consumidos por la planta en cantidades pequeñas, pero una deficiencia de alguno de ellos puede afectar gravemente a la producción y la calidad de la cosecha. Son importantes sobre todo el hierro, el manganeso y el cinc. Cuando ocurre una deficiencia en algún oligoelemento suele provocar que algún otro nutriente no pueda ser asimilado por la planta. Esto convierte a los microelementos en uno de las claves del cultivo de cannabis. Si se consigue que la planta tenga siempre disponible su dosis necesaria de oligoelementos entonces la cosecha  será excelente.

Existen fertilizantes que ya incluyen una dosis de todos los oligoelementos, aunque el porcentaje de cada uno puede variar mucho según el producto. Algunos fertilizantes NPK también contienen oligoelementos, pero el porcentaje que contienen suele ser insuficiente (del orden del 0.001%). Para proporcionar suficientemente hierro la proporción del fertilizante debería ser de un 5%, para el zinc por lo menos del 0.5% y para el manganeso del 2%.



Los excesos de oligoelementos en la tierra también provocan bloqueos en la asimilación de otros nutrientes. Afortunadamente existen en el mercado microelementos quelatados. Los quelatos hacen que los microelementos no se disuelvan en el agua si existe saturación de estos. Los quelatos no parecen la solución definitiva pero ayudan bastante al cultivador, ya que en caso de que no faltara ningún oligoelemento, añadir más no perjudicaría a las raíces. En cultivos con macetas los oligoelementos se agotan rápidamente tras 5 ó 6 semanas, lo que hace imprescindible proporcionar oligoelementos a la planta ya antes la floración. En cultivos en suelo los problemas con microelementos se suavizan, ya que las raíces se expanden sin límite, además de que siempre es posible añadir compost o substrato nuevo.



Los excesos de algunos nutrientes dañan las raíces e imposiblitan que absorban algunos nutrientes. Las condiciones climáticas y medioambientales afectan a la capacidad de la planta para absorber oligoelementos. En total son muchos los factores que afectan a la asimilación de nutrientes. Y a esto aún se le debe sumar el hecho de que cada variedad de cannabis tiene exigencias a veces bastante diferentes entre ellas. La conclusión es que es complicado acertar con las dosificaciones de oligoelementos.

La disponibilidad de oligoelementos normalmente dependen mucho de la composición del suelo. La clave es acertar con el substrato y que la vida que contenga este aporte el mayor número de oligoelementos. Potenciando la vida del suelo con tés de compost aseguraremos su supervivencia. Aunque también es posible aportar los oligoelementos artificialmente mediante fertilizantes químicos, conviene hacerlo lo menos posible ya que la vida del suelo se verá afectada negativamente. Esto no quiere decir que no se deban utilizar fertilizantes químicos, ya que en muchos casos no hay otra opción. No todo el mundo dispone de compost o de tiempo para obtenerlo. Un poquito de oligoelemento artificial vendrá bien si el cultivo es principalmente ecológico (a base de compost), pero si el cultivo es a base de tierra esterilizada y a base de fertilizantes químicos cada vez será necesario abonar más a menudo.