Tipos de agua para regar la marihuana

El agua destilada se utiliza para rabajar la EC (corriente eléctrica) del agua de riego. No es conveniente utilizarla para regar directamente, a no ser que sea al final de la floración. Al no llevar ningún mineral, regar con agua destilada aumenta las deficiencias de oligoelementos, sobre todo es posible que aparezcan carencias de calcio. El agua destilada se utiliza en la mayoría de los casos para mezclar con aguas demasiado cargadas de sales.

El agua de lluvia tiene las mismas características que el agua destilada, pero tiene la ventaja que si se recoge recién caída la lluvia, el agua está muy oxigenada. Tiene efectos buenísimos para las plantas, debido a su oxigenación. Pero al acumularla en  bidones, pierde el oxígeno (y CO2), convirtiéndose en agua destilada. El agua de lluvia también contiene un pequeño porcentaje de nitrógeno procedente de la atmósfera.


El agua del grifo se caracteriza por tener una elevada cantidad de cloro, calcio y sodio. El cloro en cantidades elevadas es muy perjudicial para las raíces. El calcio aumenta el PH y su exceso interfiere en la absorción del fósforo impidiendo una floración abundante y de calidad. El sodio en exceso interfiere en la absorción de potasio. El agua de las zonas rurales suele ser de mejor calidad. Muchos cultivadores urbanos no tienen otro remedio que utilizar únicamente agua del grifo, pero si existe la posibilidad de mezclarla con agua de lluvia no será necesario lavar la tierra. La EC del agua de grifo oscila entorno a 1ms/cm. El PH suele ser desde 7 a 9 debido al calcio, siendo lo más común 8. Al ser un PH tan elevado suele ser necesario rebajar el PH hasta 6, lo que implica añadir ácido potásico, que aumenta la EC de la solución hasta 1.5 ms/cm en los peores casos.

Agua de pantanos, embalses, balsas, pozos e incluso ríos son muy parecidas. Se debe comprobar el PH y la EC y comprobar que no se trata de aguas excesivamente alcalinas o con EC por encima de 1.5 ms/cm. Suelen tener PH 7 a 8, con EC ligeramente superior a 1. Aunque todo depende de la naturaleza del terreno, en terrenos arcillosos encontraremos las mayores EC. Si el terreno es volcánico, granítico o formado por rocas impermeables (en las montañas) podemos encontrar aguas más puras (EC menores de 1ms/cm y PH neutro)



El agua mineral tiene unas propiedades perfectas para el cultivo de cannabis, a excepción del precio que cuesta, lo que la hace un recurso muchas veces imposible. Dependiendo de la procedencia las características del agua embotellada varían. Las mejores son las que contienen pocas sales, concretamente las que contienen poco sodio. Al ser agua de mayor calidad su contenido en cloro también es bajo. El PH suele estar entorno a 7 y la EC entorno a 0.3 ms/cm.



Como agua de riego se debe utilizar alguna de las mencionadas atrás o una mezcla de ellas. Conviene utilizar agua que tenga una EC entorno a 0.3ms/cm (sin haber añadido fertilizante) si queremos evitar problemas de acumulación de sales en el substrato. La EC del agua de riego es más elevada cuando añadimos fertilizantes.

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