Calefactores y aislamiento

Las bajas temperaturas son un gran inconveniente para cualquier cultivo de interior, ya que la floración se hace impracticable. En cultivos de interior donde la temperatura nocturna es inferior a los 15ºC es necesario un aislamiento de las paredes para que no descienda la temperatura durante la noche; si el frío es intenso puede ser necesario aislar también el techo y el suelo. Para mantener la temperatura por encima de los 15ºC se utiliza un calefactor  conectado a un temporizador o a un termostato.



Entre los materiales aislantes más útiles está el porexpan, el corcho, madera, plástico. La madera requiere una instalación más costosa, pero es el mejor aislante contra el frío. El plástico es fácil de instalar pero aisla menos.