El aire en cultivos de interior

El aire juega un papel de mucha importancia en cultivos de interior. Tiene más importancia que la luz, ya que mediante muchas luces podemos tener una gran plantación, pero sin una buena ventilación será inútil. La temperatura sube mucho cuando los vatios empleados en luz son muchos. Para cultivos de menos de 500W de luz es posible que no se necesite un sistema de extracción, si la sala es grande, la temperatura no sube por encima de los 30ºC, y existe una vía de entrada de aire (puertas o ventanas). Además siempre será necesario un sistema de ventilación para renovar el CO2. También hay que tener en cuenta el factor de la humedad en el ambiente.



Durante el invierno, es posible que la temperatura de la sala disminuya por debajo de los 15ºC incluso con las lámparas encendidas. Esto suele ocurrir en climas muy fríos y cuando la habitación de cultivo está situada en una parte fría de la casa (entendiendo por frío menos de 10ºC). En estos casos es necesario aislar térmicamente la sala de cultivo, ya que la producción de flores disminuye drásticamente si la temperatura nocturna es inferior a los 15ºC. La ausencia de viento en este tipo de cultivos suele dar problemas de rigidez de los tallos, y puede ser necesario el uso de tutores o guías que sostengan la planta.