Carencia de micronutrientes

Hay que distinguir dos grupos entre los micronutrientes. En el primero esta el hierro, el manganeso y el cinc, que son elementos que provocan síntomas carenciales muy parecidos, y suelen aparecer muy amenudo si no se aportan estos oligoelementos varias veces.

 
Las carencias aparecen cuando la planta crece vigorosamente en un medio de crecimiento limitado, como lo es una maceta, con lo cual es necesario aportar externamente estos oligoelementos en caso de que la planta los “pida”. En el segundo grupo estan el molibdeno, el cobre y el boro, cuyas deficiencias nunca deberían presentarse en un cultivo decente. Las deficiencias del segundo grupo suelen ser debidas a que el sustrato utilizado no es el adecuado. Aunque también pueden producirse por un desajuste de alguna otra variable, como la iluminación, ventilación, temperatura del aire y del agua, humedad, PH, etc…

Cuando se producen carencias de oligoelementos, las peciolos de las hojas responden adquriendo tonalidades púrpura que empiezan en la intersección de la hoja (por la parte superior) y se extienden en dirección hacia el tronco. En caso de persistencia de la carencia, los troncos adquieren también esa coloración. En cuanto la planta recupera sus niveles de oligoelementos, la tonalidad púrpura suele retroceder hasta adquirir el color verde inicial.



Cuando una planta revegeta (pasa del estado de floración a crecimiento) suele tener bastantes necesidades de oligoelementos y presenta casi siempre tonalidades púrpuras en los peciolos. Si observamos diariamente la coloración de los peciolos, proporcionando una pequeña dosis de un concentrado que contenga los principales oligoelementos cuando estos se vuelvan rojos, no tendremos problemas con carencias. La dosis de oligoelementos que las plantas requieren es muy baja, y normalmente suele ser necesario aportarlos 3 ó 4 veces durante la vida de la planta. Los peciolos se vuelven rojos por primera vez al terminar la fase de crecimiento y cuando la tierra ha sido colonizada completamente por las raíces; si no se tiene previsto trasplantar antes de pasar a la fase de floración conviene proporcionar oligoelementos por primera vez en este momento.



Durante las dos primeras semanas de floración la planta se estira bastante y la coloración rojiza de los peciolos vuelve a aparecer y es conveniente volver a proporcionar oligoelementos. Cuando las plantas están en plena floración (5ª semana en índicas y 8ª en sativas) suelen volver a mostrar carencias, esta es la última vez que se recomienda aportar oligoelementos, por lo menos en variedes índicas, ya que la el fin de la floración está cerca; en variedades sativas se sigue el mismo método, se deja de proporcionar oligoelementos por lo menos 4 semanas antes de la cosecha. Es buena señal que las plantas muestren los peciolos rojos durante el fin de floración, ya que es señal de que se han dosificado correctamente los oligoelementos, sin que sobren.