Otros peligros para la planta

Los animales pueden ser también perjudiciales si las plantas son pequeñas. Los pájaros pueden atacar plantas recién germinadas, por lo que es conveniente no sacar plantas pequeñas al exterior, y si se hace se deben proteger mínimamente. Los saltamontes pueden devorar varias hojas en cuestión de minutos, afectando gravemente a una planta pequeña. Los ratones también pueden devorar plantas pequeñas. La mejor forma de evitar problemas con los animales es haciendo que éstos nunca tengan acceso a las plantas pequeñas, y sacando al exterior plantas mínimamente desarrolladas.



Los nemátodos son unos bichos microscópicos que atacan las raíces. Son muy agresivos, pueden llevar a la planta hasta la muerte. Es muy difícil detectarlos a simple vista, siendo necesario una lupa para verlos. Cuando la plaga está bien extendida por las raíces la planta presenta marchitamientos frecuentes, debido a que las hojas no reciben agua de las raíces. El mejor remedio es utilizar aceite de neem un par de veces si sospechamos que puede haber nemátodos. Se hace una mezcla de agua con neem y se riega abundantemente hasta que el agua con neem haya saturado toda la tierra. Repetimos el proceso al cabo de dos o tres días para asegurar.

Los virus no son muy comunes, pero pueden aparecer. Existen muchos tipos, pero todos se caracterizan por el hecho de que una vez la planta está infectada el virus jamás desaparece. Las plantas pueden combatir más o menos las plagas de insectos y hongos con sus propias defensas, pero no pueden combatir ningún virus.
Los virus se propagan entre plantas mediante plagas (ácaros, thrips, etc…). Los virus no se transmiten por las semillas teóricamente, si algún virus ha afectado toda nuestra plantación de interior deberemos partir desde cero a partir de semillas. Es conveniente si se parte desde cero desinfectar toda la sala con un producto especializado, para eliminar cualquier plaga que pueda estar infectada con el virus.

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