Curado de la marihuana

El curado consiste en almacenar la hierba en recipientes cerrados durante un cierto tiempo, aireando los recipientes una vez cada día o dos días. Siempre se deben ventilar los recipientes herméticos durante el primer mes que gardemos hierba, para evitar que se infecte con hongos anaeróbicos. Muchos cultivadores han arruinado su hierba por un mal almacenaje. Nunca se debe almacenar hierba demasiado húmeda. Hierba húmeda es aquella que el cogollo se dobla como si fuera de goma. Los cogollos crujen al tacto, y se parten con facilidad cuando están bien secos. Si el clima no permite conseguir el secado ideal, será conveniente almacenar en cajas de cartón., o secar los cogollos mediante calor o sol antes de almacenar en cristal.



El método más seguro consiste en almacenar la hierba en cajas de cartón, es el más apropiado para hierba húmeda. Lo más peligroso es almacenar hierba húmeda en bolsas de plástico o cualquier recipiente plástico o de cristal hermético. Sabremos que en nuestra hierba hay hongos producidos por un mal almcenaje oliéndola. Si tiene un olor agrio y/o el aspecto del cogollo está degradado habrá hongos.

A veces ocurre que durante el secado la hierba pierde su aroma original, es totalmente normal y no suele ser un problema de hongos. El aroma cuando la planta está viva es mucho más penetrante y parece contener fragancias superiores que no son transmitidas durante el proceso de secado. La fragancia de los cogollos está contenida en substancias volátiles, que desaparecen a lo largo de los meses debido al calor, y que en su mayor parte parece que desaparece durante el secado.



Antes de almacenar, deberemos pues, siempre dejar secar bien la hierba. Otro método para saber si tu hierba está seca es obsevar si cae resina del cogollo cuando lo deshaces o lo sacudes, cuando contiene la más mínima húmedad no cae ni un grano de resina.

Durante el curado mejora el sabor de la marihuana al fumarla, la cantidad de THC aumenta y por tanto la calidad de sus efectos también. Esto se debe a que la clorofila presente en los cogollos se descompone lentamente. Cuando se fuma un cogollo recién secado (2 a 3 semanas) éste aún tiene mucha clorofila y esto afecta al sabor final y en que rasca la garganta, se nota también un característico sabor a “verde”. 



Cuando ha pasado un mes de curado el sabor y los efectos mejoran sensiblemente. Cuando transcurren dos meses todo mejora bastante. Cuando pasa un año la hierba es excelente, y habiendo desaparecido totalmente cualquier sabor a clorofila, el sabor mejora como ocurre con el buen vino, quizás el aroma puede haber perdido la mayor parte si se almacena en cartón. Almacenando en cristal el aroma se pierde más lentamente. Cuando han transcurrido dos años la hierba aún conserva buena parte de su potencia y una parte no tan grande de su sabor.

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