Insectos en la planta de marihuana

Existen multitud de plagas de insectos que afectan al cannabis. Las plagas suelen aparecer tarde o temprano si no se toman precauciones. Para combatir las plagas es importante detectar su invasión lo antes posible, sobre todo antes de que la plaga haya infectado todo el cultivo. Si no somos precavidos nos podemos encontrar con plantas que no tienen una plaga sino varias y diferentes. En infecciones múltiples puede que sea necesario no sólo erradicar las plagas sino también una limpieza de hojas, tallos y cogollos, lo cual suele ser bastante engorroso. Para limpiar la planta va bien un pulverizador de agua graduado para que salga el chorro de concentrado y salga el agua con fuerza suficiente que haga salir despedidos a los bichos muertos.




Para combatir las plagas existen varias vías:

-Pulverizar con insecticidas que actúan por contacto: la plaga muere al entrar en contacto con la solución pulverizada, siendo necesario rociar todas las partes de la planta para erradicar la plaga (sobre todo por debajo de las hojas). Es la forma más habitual de combatir las plagas, siendo una de las menos efectivas, ya que es imposible rociar al 100% cualquier planta con unas dimensiones mínimas. Si la planta es pequeña, en vez de pulverizar se puede llenar un cubo de agua con el producto disuelto, y se sumergen las plantitas en el líquido hasta la base del tallo, siendo este tratamiento muy efectivo. Al utilizar insecticidas de contacto se deben aplicar siempre durante el ciclo de oscuridad, ya que de hacerlo durante el ciclo diurno las hojas seguramente se quemarían.

-Pulverizar con insecticidas sistémicos: Son insecticidas a base de productos tóxicos que son absorbidos por las hojas o por las raíces (según el producto) llegando a toda las partes de la planta, de forma que la plaga muere al ingerir la savia. Suelen ser químicos y por tanto no gozan de mucha fama, pero son muy efectivos. El aceite de Neem es un insecticida sistémico realizado a base de extractos naturales (del árbol de Neem), de reconocida fama contra muchas plagas. No es recomendable su uso ya que nadie garantiza que no queden residuos tras la cosecha.



-Control biológico: se trata de utilizar depredadores naturales para combatir las plagas. Existen empresas que comercializan ya todo tipo de depredadores para cualquier plaga, aunque a un coste algo elevado. Son muy efectivos, aunque una vez la plaga ha sido eliminada los depredadores pueden desaparecer, remitiendo tarde o temprano la plaga original. Una posible vía del futuro podría ser adquirir directamente de la naturaleza los depredadores.

Al usar insecticidas es obligatorio leer detenidamente las instrucciones para obtener información acerca de las precauciones que debemos tomar para su uso. Las dosis siempre vienen indicadas en las especificaciones. Es conveniente respetar las indicaciones, y sólo aumentar la dosis progresivamente, en caso de que en la aplicación anterior la dosis no haya tenido efecto. Es mejor utilizar agua con una EC baja, si puede ser agua destilada, mejor. El PH del agua es importante para algunos productos, como la rotenona.
Cuando rociamos la planta con cualquier producto se debe tener siempre en cuenta que los plazos de seguridad que se indica en las especificaciones. Tenemos información de que se puede comer una manzana rociada con ciertos fungicidas, pero no sabemos nada de lo que ocurre cuando se fuma un cogollo rociado con cualquier fungicida. Por eso es recomendable siempre respetar sobradamente los plazos de seguridad.
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