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Tipos de sustrato

Los substratos se diferencian por el tipo de materia orgánica de la que proceden. La materia orgánica puede ser vegetal y animal. La materia vegetal debe ser descompuesta por los microorganismos para que las plantas puedan obtener los nutrientes. La materia orgánica animal (estiércol) resulta de los procesos de digestión de la materia orgánica vegetal, y se caracterizan por tener elevadas cantidades de nitrógeno después de ser defecadas (estiércol fresco). Los microorganismos también se desarrollan en el estiércol, descomponiéndolo y generando humus; de hecho el estiércol constituye una gran reserva de energía para la propagación de los microorganismos, acelerando la descomposición de la materia vegetal cuando se mezcla con ésta.



Los suelos de los campos de cultivo españoles son pobres en materia vegetal con lo que el humus es casi inexistente; tienen un alto contenido en arcilla, lo que los hace muy poco esponjosos y por tanto los microorganismos se desarrollan con lentitud; para empeorar la situación, en muchos casos contienen arena y piedras, lo que mejora el drenaje pero aumenta el peso del suelo y lo compacta. A pesar de todo, la arcilla tiene una reserva considerable de nutrientes. Para cultivar en estos suelos es necesario removerlos previamente para oxigenarlos y proporcionar los nutrientes mezclando estiércol y/o mezclando fertilizantes químicos.

Los únicos lugares donde el substrato de cultivo contiene abundante humus están en los bosques. Los suelos de los bosques frondosos contienen abundante materia vegetal procedente de las plantas y árboles, y también una pequeña parte de estiércol animal procedente de la vida animal que habita los bosques. Allí podemos observar a la perfección en qué tipo de ambiente se forma el humus; debajo de un árbol hermoso podremos comprobar que tiene una capa bastante profunda de hojas en estado de descomposición, encima siempre están las hojas y ramas menos descompuestas y debajo las más descompuestas. Esta distribución permite que el aire penetre fácilmente en el suelo, y que la humedad no se evapore fácilmente con el calor del sol. Podemos recoger la capa inferior del suelo de un bosque y obtendremos uno de los mejores substratos para el cultivo de cannabis.




-Estiércol: Se trata de defecaciones animales descompuestas. Dependiendo del animal que procedan tienen diferentes características. Normalmente se mezclan las defecaciones con paja o algun similar. El estiércol se utiliza para mezclar con el substrato inicial para aportar fertilidad, nunca se utiliza al 100%. Contiene sobre todo nitrógeno y algo de fósforo y potasio. Su PH puede variar según el orígen. No todos los tipos de estiércol mencionados a continuación se pueden encontrar en tiendas de jardinería o growshops.
Los tipos de estiércol más utilizados son los siguientes:
Los valores de las concentraciones NPK son orientativos y se refieren al estiércol curado. El estiércol fresco contiene mucho nitrógeno y es peligroso utilizarlo en grandes cantidades.

-Caballo/burro: Tiene buena fama, no es muy fuerte y contiene también materia vegetal que rebaja su concentración. Es abundante en nitrógeno y potasio, y un poco menos en fósforo. Concentraciones NPK típicas: 0.5-0.3-0.5.

-Murciélago (Batguano): Es el preferido por muchos cultivadores por su alto contenido en fósforo. También contiene nirógeno. Es ideal para añadirlo durante la floración. Es pobre en potasio. Concentraciones NPK típicas 5-8-0.3. Es difícil de obtener, ya que proviene de grandes cuevas donde habitan los murciélagos.

-Gallina: Muy abundante en nitrógeno, con posibles riesgos de sobrefertilización ya que la planta lo asimila rápidamente. Se debe dosificar cuidadosamente y mezclarlo bien en el suelo. Su PH es elevado lo que no lo hace demasiado conveniente. Aunque si el suelo es pobre en nitrógeno es un abono ideal. Concentraciones NPK típicas: 3-1-0.5.

-Vaca: Es parecido al estiércol de caballo. Concentraciones NPK típicas: 0.5-0.3-0.5.

-Oveja/cabra: Parecido al estiércol de caballo. Concentraciones NPK típicas: 1-0.5-1.

-Guano: Estiércol de aves marinas. Se debe manipular con precaución, ya que es tóxico para las vías respiratorias. Concentraciones NPK típicas: 7-4-1, aunque varía mucho según el tipo.

-Humus de lombriz: Son defecaciones de una especie determinada de lombriz (lombriz roja de california). Tiene muy buena fama entre los cultivadores de cannabis, pero hay que saber utilizarlo. Contiene nitrógeno, fósoforo, potasio y oligoelementos. La calidad del humus puede variar mucho según la marca. Su PH va de 6 a 8 dependiendo de la marca.

-Compost: Se trata de materia vegetal descompuesta por microorganismos y pequeños insectos. El resultado de la calidad final del compost dependerá de la materia vegetal de orígen. Los bosques se alimentan de compost. Las hojas de los árboles se acumulan en desniveles del  terreno arrastrados por el viento y las corrientes de agua. Si se enuentra una acumulción grande de hojas, en el fondo podemos encontrar buen compost. Se utiliza para mezclar con el substrato inicial, nunca al 100%. Contiene gran cantidad de oligoelementos, fósforo y potasio, muy poco nitrógeno. El PH del compost varía segun la procedencia.

-Turba: Se trata de materia vegetal descompuesta, procedente de los fondos de los pantanos del norte de Europa. Es tierra poco nutritiva, pero retiene excelentemente la humedad, tiene una textura muy esponjosa y su peso es bajo, con lo que no se apelamaza mucho. Permite una buena oxigenación de las raíces. Su PH es de 5 a 6.
-Coco: Se trata de un substrato hecho a base de fibras de coco, que es inocuo para la planta. Se utiliza para aportar esponjosidad y aireación al substrato con el que se mezcla. Su PH oscila de 6 a 7.

-Perlita: Es un substrato inorgánico, procedente de rocas volcánicas. Es de color blanco, pero no hay que confundirlo con el porexpan. Su función es la de aportar esponjosidad y oxigenación a la tierra con la que se mezcla. Se debe manipular con mascarilla, ya que desprende polvo que es cancerígeno.

-Arlita: Es un substrato inerte procedente de rocas volcánicas. También se le llama arcilla expandida. Se utiliza mucho en hidroponía, pero muy poco para cultivos en tierra. Puede utilizarse para rebajar el peso de la mezcla. También puede utilizarse para rellenar los primeros centímetros del fondo de una maceta para facilitar el drenaje.

-Tierra de castaño: Procedente de la descomposición de materia vegetal de los castaños. Su PH es ácido, cercano a 6, y ha sido utilizado durante mucho tiempo para rebajar el PH de cualquier tierra, pero no es una tierra recomendable para el cultivo de cannabis, debido a su bajo contenido en nutrientes.

-Mezclas de los anteriores:
Existen fabricantes que realizan mezclas especializadas para cada planta. Existen mezclas para plantas con mucha hoja, plantas leñosas, cactus, plantas con flores,…. En los growshops se pueden encontrar mezclas especiales para cannabis, que son altamente recomendables.
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El humus

El humus es la pieza clave de los substratos orgánicos. El proceso de formación del humus en un substrato aún está siendo investigado actualmente por los científicos. La composición del humus tampoco se ha podido definir por el momento con exactitud. Aquí se describen las características principales del humus, para que el cultivador comprenda los grandes rasgos de la importancia que juega el humus en cultivos orgánicos.

Lo que se sabe es que el humus es el producto final de la descomposición de materia orgánica. En este proceso de descomposición intervienen los hongos, actinomicetos y diversas bacterias. Los hongos realizan una descomposición de la materia más resistente. Los actinomicetos prosiguen la descomposición efectuada por los hongos, liberando nutrientes. Las bacterias son organismos que se reproducen rapidamente y son responsables de fijar nitrógeno en el suelo y de proporcionar azufre disponible directamente para las raíces de las plantas. Además de estas funciones, los microorganismos participarían en otros procesos, aún en parte desconocidos, de la formación del humus.



En los esfuerzos que se han realizado por analizar la composición del humus se ha determinado que existen dos sustancias prinicpales: los ácidos húmicos y los ácidos fúlvicos. Se sabe que estos ácidos contienen básicamente Carbono, Hidrógeno, Oxígeno, Nitrógeno, Azufre y Fósforo. Una propiedad importante del humus es que tiene una elevada capacidad de retención de agua (15 veces su peso en agua).

El humus es el que da el característico color oscuro de las tierras fértiles. El humus aporta esponjosidad y porosidad a los suelos, asegurando una buena oxigenación del suelo, lo que favorece a los microorganismos y a las raíces. Se sabe que el humus favorece la propagación y la actividad de los microorganismos del suelo. El humus tiene la capacidad de proporcionar los nutrientes a las raíces en una forma mejor asimilable por la planta, incluyendo la formación de quelatos, además de proporcionar fósforo asimilable aún en altas concentraciones de hierro y calcio.



Para que los microorganismos puedan crear humus es necesario que el substrato contenga una buena fuente de materia vegetal. La materia vegetal es rica en diversas fuentes de Carbono, del que obtienen energía algunas bacterias. También es importante que el substrato sea esponjoso para que esté bien ventilado, ya que otra parte de las bacterias obtiene la energía del dióxido de carbono (CO2). Finalmente la temperatura y el PH del substrato influye notablemente en la propagación de los microorganismos, siendo ideal temperaturas templadas (entre 20 y 30ºC) y PH neutro.

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